En la defensa penal, las decisiones más importantes se toman con muy poco tiempo. Te llaman para un control de detención, revisas el parte policial minutos antes de la audiencia y debes decidir qué discutir, qué pedir y cómo enfrentar una eventual solicitud de prisión preventiva. Cuando esas primeras actuaciones se improvisan, los errores se pagan caro: pueden costarle la libertad a tu defendido y condicionar el resto del proceso.
Este taller te entrega un método práctico para litigar con estrategia desde el primer contacto con el imputado. En la primera clase se trabaja el recorrido completo desde la detención en flagrancia hasta la formalización: cuándo incidentar la ilegalidad de la detención y cuándo no, cómo cuestionar la pluralidad de antecedentes invocada para fundar la prisión preventiva, cómo exigir resoluciones debidamente fundadas, la ampliación de la detención, la diferencia entre el recurso de apelación y la acción de amparo, y la congruencia entre formalización y acusación. En la segunda clase se construye la teoría del caso en sus tres dimensiones —fáctica, jurídica y probatoria—, desde el estudio de los antecedentes y la primera entrevista con el imputado hasta la proyección de la defensa hacia el juicio oral. Ambas clases incluyen la resolución de casos prácticos planteados por los asistentes.
El taller está a cargo de Gustavo Peñailillo Lechuga, abogado con más de 25 años de experiencia, trece de ellos en la Defensoría Penal Pública, institución de la que hoy es auditor externo. Su trayectoria incluye también el Instituto Nacional de Derechos Humanos y SENADIS, y desde 2025 ejerce como litigante independiente. Es Máster en Derecho Penal (Universidad de Sevilla), en Justicia Criminal (Universidad Carlos III de Madrid) y en Derecho Constitucional (Universidad de Valencia), y doctorando en Ciencias Jurídicas y Sociales en la Universidad de Mendoza. Desde esa experiencia, te enseña lo que realmente funciona en audiencia y los errores que conviene evitar.
Al finalizar, sabrás ordenar un caso penal desde la primera entrevista, preparar tus argumentos para el control de detención y las cautelares, y llegar a cada audiencia con una teoría del caso definida y objetivos claros, incluso cuando tengas poco tiempo para preparar la defensa. Accedes a las dos clases grabadas desde el momento de tu inscripción y las revisas cuantas veces quieras.